jueves, 11 de agosto de 2022

11 agosto: Vamos a la playa, oh oh ooh oh!

Cada día dormimos más, cada día nos levantamos más tarde y cada día estamos más agotados. Menos mal que tenemos tiempo para ver todo lo que queremos ver porque está todo cerca y es pequeñito, no tengo cargo de conciencia. Hoy me he dado cuenta de que tenemos que volver a Bari, me he dejado algo de ropa en la habitación, me resulta increíble con lo cuidadosa que soy haciendo maletas, pero así es, me he dejado dos de mis conjuntos favoritos en el armario, cómo puede ser?!?!. Me estoy haciendo mayor. Ya me chocó bastante que en Airbnb me mandara Ignazio un mensaje preguntándome si había visto unos pantalones y una camisa en el armario… yo le contesté que no, claro. Pero hoy me he dado cuenta de que no me estaba preguntando sino que me lo estaba diciendo, que había cosas en el armario, lo que ocurre es que AirBnB te lo traduce y creo que lo hace muy mal, es mejor la versión original, entiendes más y eso que no sé italiano!!! Ya hemos entendido todo el lío y el resultado es que tenemos que pasar nuevamente por Bari para recogerlos. Será una buena experiencia entrar en la casa sin olores aunque no podremos ponerle verde hasta después de recoger todo. 

Hoy hemos pasado un día muy agradable y muy distinto. Hemos ido a la playa y a Otranto. De camino, por carreteras secundarias hemos pasado al lado de típicos pueblos del sur, nada que ver con España en su construcción, ni en color, parece más como Portugal. Me resulta difícil explicar por qué es distinta la construcción, pero es muy diferente, no hay casas encaladas de blanco, hay bloques muy cuadrados de piedra en la construcción de las casas, es todo color arena, casas de dos pisos con terraza, tejado plano e irremediablemente despintadas o desconchadas, en tonos ocres. No sé si están abandonadas o deshabitadas. 

 Juan quiso un día de paz lejos de sus padres, quedó con gente y se fue con ellos a san Andreas, una playa pública y muy popular, de arena y partes de roca. Incluso dice q había un chiringuito!! 


 Nosotros nos fuimos a la Grotta della poesia, y a Torre dell’Orsso. La Grotta della Poesía: Alessandro nos recomendó esta playa, que no es playa como una gran parte de esta costa, son rocas. Dejamos el coche bastante lejos pero ya nos hemos acostumbrado a caminar mucho, y cuando llegamos tuvimos que pagar para entrar, porque es como un parque arqueológico, hay grutas y cuevas, pero la mayoría de la gente va a está Grotta para bañarse saltando desde la roca. Al llegar vimos a mucha gente, como siempre, y un cartel lleno de normas, todo estaba vietatto, ni bañarte, ni comer ni saltar…, pero nada, solo faltaba uno haciendo una paella o una barbacoa, nadie respetaba ni una de las advertencias (ni nosotros), y hasta el vigilante se aburrió y se fue a una zona menos concurrida. 


Pues nosotros también nos bañamos, era precioso a pesar de estar llenísimo de gente, había momentos de menos gente que aprovechamos para tirarnos, todo el mundo lo hacía y parecía algo que no podías perderte!!! Qué  maravilla de agua y de luz!! Allá nos lanzamos los dos como si fuéramos experimentados nadadores, realmente yo no quería pensar por si me daba pánico y me echaba para atrás, no pensé en nada y me tiré. Una gozada!! 







Después de nuestra arriesgada aventura, decidimos ir en busca de una playa un poco más placentera para darnos un baño o dos y tirarnos al sol un ratito, hoy corría una brisa estupenda y no hacía tantísimo calor, así que nos fuimos a la segunda sugerencia de nuestro casero:Torre Dell’Orsso. Es un pueblito claramente de veraneantes locales, aquí no veo prácticamente extranjeros, hemos aparcado el coche en el típico parking que solo cobran en verano, todos los parkings están muy regulados, hay vigilantes salvo el domingo y tampoco son muy caros así que los respetas. Desde el pueblo más grande al más pequeño todos tienen regulado el servicio de parking en las calles y siempre favorecen a los residentes. Nos hemos venido a la playa sabiendo que hay playa privada y pública, lo malo es que están las dos contiguas una de la otra pero es un espacio más bien reducido así que estamos aquí como chinches, todos apretados, vamos, que no me vengo yo a una playa así en España en todos los días de mi vida, qué desagradable!! 



Se van unos y a los dos segundos viene el nuevo grupo y se te planta al lado, no me lo puedo creer, pero a cambio, el agua es cristalina, fresquita, y la arena es fina y muy agradable!! Nos hemos dado cuenta de que en las playas no hay ni un topless, ninguno, pero culos al aire con bikini brasilero, muchísimos, la inmensa mayoría iban así por la calle y no se cortan un pelo. Respecto a los tatuajes, hay muchísimos más de los que he visto en España, claro que tampoco he ido a una piscina municipal y vete tú a saber. Pero aquí hay burradas de tatuajes tanto en ellos como en ellas y muy negros, con muchísima tinta. Y creo que soy la única de la playa que lleva bañador, da igual el tamaño de la señora en cuestión y el tipo que tenga o los años que tenga, aquí absolutamente todas van en bikini menos yo. Vi también a tres mujeres de lo más glamourosas, muy bien puestas, con vestidos y pareos muy chulos y unas chanclas muy estilosas, tenían una pinta espectacular, se notaba q eran chanclas de buena familia y caras, pero claro, las vimos pasar a las tres y se metieron en la parte privada, que para todo hay clases. Y aunque no cabe un alfiler entre unos y otros, ya he visto una negrita pasearse vendiendo pay-pays y ofreciéndote hacerte trenzas, y ahora veo a un señor vendiendo collares, pero está demasiado cerca de pisarle los pies a los bañistas, no creo que venda nada. Esto es un estudio sociológico de la playa italianas.
Desde esta playa fuimos a recoger a Juan y nos fuimos los tres a Otranto: otra maravilla de pueblito. La guía decía que la catedral y el castillo era lo que merecía la pena visitar así que aparcamos casi a las afueras del pueblo y nos fuimos caminando hacia el centro. La ciudad antigua está rodeada por una muralla fortificada, supongo que así se defendían de los turcos, y por un castillo construido por los aragoneses, que le da un aspecto medieval muy impresionante. Nos dimos un paseo y llegamos hasta el borde del mar, pero lo que más nos impactó fue la Catedral, es preciosa y sencilla de planta pero muy decorada y lo más especial es el mosaico del siglo XII que recorre todo el suelo de la iglesia, lleno de imágenes de referencias culturales y religiosas de la edad media, también escenas bíblicas o mitológicas incluso vi Alejandro Magno, a Satanás, los meses del año y los signos del zodíaco. Es francamente impresionante, de verdad que esto si merece la pena!!! 

















Hemos cenado con horario europeo y tras un paseito nos hemos venido a casa, agotados, a entregarnos a la ducha con pasión y a ver una peli en Netflix. Hasta mañana!! 🥰🥰

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